miércoles, 21 de agosto de 2013

Después

Y ahora se inicia la pequeña vida del sobreviviente de la catástrofe del amor: Hola, perros pequeños, hola, vagabundos, hola, autobuses y transeúntes. Soy una niña de pecho acabo de nacer del terrible parto del amor. Ya no amo. Ahora puedo ejercer en el mundo inscribirme en él soy una pieza más del engranaje. 
Ya no estoy loca.

1 comentario:

Luis Salares dijo...

Es mejor ser uno mismo, que ser esclavo de el amor.....sobre todo si este nos destruye sin complejos....bienvenida