sábado, 13 de diciembre de 2008

La lluvia te trae a mi


Llueve y la ciudad se inunda de ti, mi mente se invade de tus recuerdos, te huelo, te siento…estas siempre presente, por más que te aleje, por más que me alejes y por más que nos alejemos, tu huella esta ahí, en mi…se que te quiero y hace tiempo, y tal vez tu también me quieras, pero nuestro querer es un vaivén de tiempos fugaces…nos alejamos cada vez que nos acercamos, protegiéndonos así, de no querernos demasiado…el miedo a que el otro se torne imprescindible, el pánico a ser domesticados, esta siempre presente…ambos deseamos la libertad más que a nada, y paradójicamente, nos sentimos poseedores de ella, creemos que existe allí, en la distancia recurrente, en la soltura de que no nos importa la presencia de otros entre nosotros…pero últimamente yo no me siento tan libre de ti, estas tan adentro mío, has penetrado de tal manera que no puedo dejar de pensarte...y así, otra vez, vuelve el temor a mi cuerpo, obligándome a silenciarme, a ocultarme, a retroceder rápidamente, antes de que brote aquel sentimiento indeseado por ambos, aquel sentimiento que aprisiona y nos quita nuestra, tan amada, libertad.

Algo de Cortázar…

"Aplastamiento de las gotas"

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

5 comentarios:

Lola dijo...

Ché, me encantó tu blog. Tienes músicos y autores que me gustan muchísimo, Cortázar, por ejemplo. Y además esa canción, Contigo, es bellísima, una especie de banda sonora de mis actuales días.

Un saludo fuerte desde México

Libres y Salvajes dijo...

Oye tu chica! estamos mal, ultimamente nuestro gobierno tambalea...asdajh... amamos a nuestrro rregimen, el generral rromanovv es nuestro liderr!
Con carriño el ñiñito

quienasolamanteca dijo...

Uma gracias por tu comentario la verdad que me encanto la lluvia te atrae a mi.

Hey te dejo mi correo od ejame el tuyo asi chateamos matias_ruarte@hotmail.com

chau besos

MATIAS...RUARTE

Laura dijo...

Uma:
¡Qué bueno lo de Cortázar! Y lo anterior ¿de quién es?
Tu blog me conmueve. Gracias por darnos un espacio así a quienes compartimos tu mirada sobre el arte y la vida...

uma dijo...

Gracias Lau, lo anterior es mio...